LA CIUDADANÍA QUE PROPONE LA PERSUASIÓN

Por: Marcela Barreto Bernal.

Estamos en la nueva era de la comunicación y de la información, dos conceptos que han revolucionado las sociedades modernas de la cultura, en la cual un individuo que nace en un país latinoamericano es absorbido en el consumismo propuesto por la economía neoliberal. Los empresarios se han apoyado de la psicología social para crear toda una infraestructura de la publicidad para introyectar, como una aguja hipodérmica, mensajes persuasivos a la audiencia, que los impulsa a satisfacer sus deseos.

Según Asch: “el hombre se transforma en función del entorno social, y su tendencia no es egocéntrica sino hacia los otros.”[1] Los Estados Unidos, potencia mundial, que desde sus comienzos buscó la independencia en la búsqueda de su sueño americano de consolidar la libre empresa, ya con la electricidad y los avances tecnológicos que desarrollaron, vendieron esa calidad de vida con la indumentaria de los electrodomésticos llevada hacia el confort, esto hizo un gran eco en los países latinoamericanos, en los cuales los, “ciudadanos”, consumidores no se querían quedar atrás de sus vecinos, amigos y familiares.

En el imaginario colectivo, los sujetos tienen implícitos esos ideales del progresismo, en cuanto a tecnologías que cada vez son más avanzadas para un nivel de vida hacia ese confort, ya todo se pretende que sea práctico y rápido porque el tiempo se ha vuelto corto en el ritmo acelerado de la información y la competitividad entre los mass medias, nuevos dioses de la cultura.

Por lo anterior, el “ciudadano” de hoy, tiene muchas opciones y alternativas de satisfacer sus necesidades, no requiere tiempo para pensar, sólo como consumidor se toma el espacio y el lugar de escoger a la mejor oferta la cual le cubra esas necesidades inmediatas.

Estamos sumergidos en una sociedad ya transculturalizada, en la cual no existen fronteras ni líneas divisorias de territorios, los hombres crean sus comunidades basados en los consumos culturales, gracias a los medios masivos de comunicación, herramienta apropiada por las clases empresariales para generar toda una producción a sus públicos objetivos que consumen por el deseo de no escapar a esos prototipos de moda, belleza, costumbres, que son implantados por estos gremios por la persuasión publicitaria dirigida a la masa.

“La guerra psicológica es una forma extrema de persuasión ideológica que explota todas las formas posibles de violencia simbólica, contenidas tanto en los mensajes propagandísticos como en la persuasión por la información cognoscitiva.”[2] Es una guerra fría la que ha implementado las élites empresariales, que bombardean en todos los canales comunicativos. Se nos ha abierto una ventana gigantesca creada por la MICROSOFT, ya inmanejable por la cantidad de información que se adquiere a través de éste medio que se puede comparar con la caja de Pandora, en la que se obtiene cosas insospechadas en el que el individuo se sumerge y absorbe toda una serie de ofertas informativas que se presentan allí.

Ya los dioses se han trasladado a los medios de comunicación, primero el cine, luego la radio, después la tele y ahora la religiosidad por entrar al Internet como rito sagrado a chatear con los amigos, creando comunidades virtuales en dónde tienen la posibilidad de interactuar con personas de todo el globo terráqueo, irrumpiendo en sus culturas por medio de plataformas, bloggers y la cámara Web, entre otros, esto más allá de lo imaginado a principios del siglo XX. Ahora es común ver personas que se enamoran, se casan, tienen relaciones sexuales por Internet y parte sin novedad a lo que las distancias físicas no existen en un mundo ya sin fronteras que permite llegar a cualquier lugar.

Si, este es el mundo al que llegan las nuevas generaciones, a un multiculturalismo cada vez más presente en nuestras sociedades, pues a la diversidad cultural de los propios Estados hay que agregarle el creciente pluralismo de consumos culturales ya adheridos en el colectivo imaginario propuestos por la política y economía neoliberal. La adopción de la psicología social mediante la persuasión ha hecho que los miembros de una comunidad se reúnan y se organicen a partir de sus consumos, en estos identifican una igualdad de gustos, pensamientos e ideologías, pero también estas comunidades se diferencian en la sociedad por aquella prácticas culturales que le dan un aporte en rasgos característicos, ya sea por status, ideología o religión. Ya no existe la ciudadanía como tal, ya somos consumidores adscritos en el mecanismo producción - consumismo, a través de la difusión de los medios comunicativos que son utilizados y subordinados por las clases empresariales con el propósito de lucro al venderle al “ciudadano” consumidor una calidad de vida.

[1]Deutsch ,M. y Krauss, R. Teorías de la psicología social. Recuperado el 28-11-2008. De: http://www.geocities.com/Athens/Forum/5396/teorias.html

[2] Influencia social y persuasión. Recuperado el 21-11-2008. De: http://74.125.45.132/search?q=cache:LVBxXnJ3EdMJ:habilidadesdedireccion.files.wordpress.com/2008/06/influencia-social-y-persuasion.doc+teoria+psicologicas+de+la+persuacion&hl=es&ct=clnk&cd=9&gl=co


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